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QUE NECESITAS SABER PARA CONDUCIR EN INVIERNO Y EN CONDICIONES ADVERSAS

QUE NECESITAS SABER PARA CONDUCIR EN INVIERNO Y EN CONDICIONES ADVERSAS


Arrancar en frío, hielo en el cristal y cristales que se empañan 

La primera evidencia del invierno la tenemos cuando notamos un bajón inesperado de las temperaturas. Cuando salimos de casa para ir a trabajar, bien temprano por las mañanas, notamos perfectamente cómo ahí fuera ya no se está tan cómodo como antes. No solo eso, sino que puede que nuestro coche presente los primeros síntomas de la estación invernal si le cuesta arrancar, por ejemplo. 
Para arrancar en frío debemos tener paciencia. Primero ponemos la llave de contacto en posición de contacto (se encienden los testigos y podemos utilizar los sistemas eléctricos). En cuanto se apaguen los testigos, ponemos la llave en posición de arranque (con el embrague pisado si te acuerdas, pues así sufre menos el motor de arranque). ¿Que no arranca? Devolvemos la llave a su posición inicial, esperamos unos segundos y vuelta a empezar. No machaques al coche intentándolo de forma continua. 
Si en los cristales tienes una placa de hielo, procura utilizar una rasqueta de plástico para eliminar todo el hielo (nunca te quedes a medias) del parabrisas, ventanillas, ópticas de los faros, retrovisores,… donde lo encuentres. Jamás uses agua caliente porque podrías reventar el vidrio. Si los cristales se te empañan, usa aire caliente y olvídate de utilizar la manga para hacerte un hueco de visión. 

Lluvia y niebla 

Es probable que nos encontremos con lluvia y niebla por el camino. Casi en cualquier zona de España podemos esperar condiciones cambiantes de este tipo, así que la clave es saber qué nos vamos a encontrar y circular con prudencia. Sobre la niebla te lo hemos contado todo: cómo conducir de forma segura entre la niebla, y cómo utilizar sabiamente las luces antiniebla. 
La lluvia y la niebla tienen cosas en común, pero las condiciones de visibilidad son diferentes. Mientras que con niebla podemos encontrarnos con 10 metros de visibilidad por delante, con la lluvia podemos tener algo más de campo de visión, a pesar de que si la cosa arrecia, lo pasaremos igual de mal (o peor) que con niebla. Todos los elementos involucrados en nuestra visibilidad con lluvia (parabrisas, escobillas y lavaparabrisas) deben estar en perfectas condiciones, limpios y, en su caso, llenos de líquido lavaparabrisas. Así evitaremos sumar a las malas condiciones de visibilidad naturales nuestra propia suciedad. 

Nieve y hielo 

La nieve y el hielo son elementos que pueden provocar temor entre algunos conductores. Por sus características los conoceremos: son resbaladizos, son traicioneros (a medias, pero minan nuestra confianza), y aparecen en los lugares más insospechados (o no), como en el caso de las placas de hielo. En el caso del hielo tenemos toda una serie de consejos e indicaciones de dónde nos podemos encontrar una placa “inesperada”, así como te explicamos cómo reaccionar ante una placa de hielo. 
En el caso de la nieve, la cosa es diferente, pero también hay que tener presente que no es nuestro medio ideal. Para conducir en nieve hay que tomarse las cosas con calma, saber colocar las cadenas. 

Neumáticos de invierno 

Los neumáticos de invierno son realmente la opción más segura y versátil para conducir en esta fría estación. Si quieres profundizar te recomendamos este enlace (luego recapitulamos) en el que analizamos a fondo los neumáticos de invierno. Los neumáticos de invierno tienen muchas ventajas sobre los neumáticos convencionales cuando las temperaturas bajan. Eson más eficaces con temperaturas por debajo de los 7ºC, pero eso no quiere decir que sean ineficaces por encima de esos 7ºC. El dicho de que los neumáticos de invierno se destrozan cuando sale el sol hace tiempo que pasó de dicho a mito. 

La tecnología de estos neumáticos es muy impresionante. No solo desplazan el rango de temperatura óptima de funcionamiento a una zona más fría, sino que con su dibujo especial, una mayor profundidad del surco y unas laminillas que multiplican el agarre cuando hay hielo en la carretera, nos proporcionan: a) mayor agarre y seguridad en condiciones de baja adherencia; una menos distancia de frenado en lluvia y en nieve; c) la oportunidad de desterrar para siempre a las cadenas para nieve. 

Para conducir seguros en invierno basta con conocer, primero, qué condiciones nos podemos encontrar. Después, hay que pensar que las bajas temperaturas juegan en nuestra contra, y por eso debemos tener a punto nuestros coches, para que no fallen en el peor momento y nos encontremos en medio de la nada, con temperaturas poco agradables y sin posibilidad de ir hacia delante ni hacia atrás. Si vamos prevenidos, no nos encontraremos en problemas.








fuente: motorpasion.com

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